Columna Vertebral De Alessandro: Lo he pasado mal

WWE Santiago 5/12

Cómo están, hoy vengo con un tema muy diferente y que no se repetirá mucho en ediciones siguientes.

Pero en mis últimas columnas he contado historias, anécdotas amigables, lindas y cómicas. Pero no todo es bueno y quizá ustedes se lo han preguntado al leer mis artículos… ¿Alessandro lo ha pasado mal?

La respuesta es que sí, y aquí comentaré las veces que según mi criterio actual las considero como un mal pasar, pero es algo que llega a ser cotidiano para algunos en este inmenso mundo del Pro Wrestling.




Un viaje desagradable

El año pasado en una de mis presentaciones agendadas, junto a una agrupación de Valparaíso me tocaba visitar la ciudad de Concón. Fui con un acompañante y 3 colegas que iban con sus familias.

El trato consistía en que ellos nos aseguraron transporte para no tener inconvenientes nuestra llegada a casa, nos ofrecieron una van para ir a dejarnos al terminal de Viña Del Mar (exactamente a 40 min. del recinto en el que estábamos).

La cosa es que cuando terminaron nuestra lucha, que por cierto, gané. Debíamos partir al terminal para llegar a Santiago, entonces llega el promotor a decirnos que el Main Event será una batalla real, en la cual DEBÍAMOS participar. Yo de inmediato dije que no y me cambié de ropa, mis compañeros hicieron lo mismo netamente porque no queríamos atrasarnos.

Entonces sucede que la “van” que nos prometieron a nosotros no existía, osea, el transporte que había estaba programado para TODO el grupo, osea, el show terminó a las 21:30 aprox. y debíamos ESPERAR a que desarmaran el ring, escenografía y recién partir. Si nosotros hubiésemos vivido en la V Región, no sería taaan dificil. Pero al ser de Santiago debimos correr a esperar una micro, caminamos 4 cuadras inmensas, esperamos una micro durante 20 minutos. Luego nos bancamos 40 minutos en una micro que venía llena, parados, para al terminal de Viña.

Por horario, no habían buses, estábamos algo enojados y nerviosos porque al alejarnos de los otros luchadores, no teníamos qué hacer si nos quedabamos sin bus. Y entonces tuvimos que pagar una de esas van clandestinas, el pasaje salió ultra caro en comparación de la tarifa de buses. Un viaje horrible, pero llegué a mi casa sano y salvo.

El “abuso” por ser escuela

Miren, esto es algo que la mayoría de los luchadores pasaron, no soy el único. ¿En qué consiste?

El tema es el siguiente, cuando yo comencé a entrenar fue en Diciembre del 2011, una época bastante “prematura” si la comparamos con los escenarios actuales, en donde uno pagaba a una agrupación deportiva por aprender lucha, PERO no sólo entrenabas. Aunque ustedes no crean, a mí muchas veces se me obligó a ser Staff en los shows, onda, si no llegaba ANTES para los trabajos de armado de ring, escenografía ETC. se me perjudicaba inmensamente en mis “calificaciones de lucha”, me explico, podría ser el mejor, pero si no ayudaba (trabajaba) no me daban la chance de luchar. Así de simple.}

Estos TRABAJOS (sí, eran trabajos) eran estrictos, si no hacías nada o lo hacías mal te castigaban, te retaban e incluso te tildaban de “desinteresado por la lucha”, que uno no estaba ni ahí con el progreso de la lucha libre. Entiendo que sí, es bueno que uno viva los diferentes roles en el espectáculo (en ocasiones anteriores he arbitrado e incluso presentado), pero siempre y cuando no sea por obligación y que más encima, no te daban ninguna recompensa, ni un peso por tu tiempo invertido.




Como les dije, no soy el único que ha pasado por esa etapa, muchos de mis colegas en CNL vivieron esas situaciones. Cuando yo comencé a entrenar tuve de compañeros a Pedro Pablo y Rocket (ambos llevaban más tiempo que yo) así que ellos entienden perfectamente los ejemplos que he dado. Algo afortunadamente no es parte de nuestra realidad actual.

Mi debut en CNL

¿Imaginaban algo malo en CNL?

Haha, no todo tiene que ser taaan malo, les cuento que para mi debut en la promoción fue en hermoso Teatro Teletón para el evento Batalla Real 2016.

¿Cuál fue la mala experiencia? ninguna, esto es más una anécdota. Les cuento que estaba muy nervioso, era mi debut en las ligas mayores y tenía el número 28 de la Batalla Real, era una participación que no iba a ser muy extensa, pero en ese minuto que duró mi performance pude conquistar al público y conseguí mi oportunidad en CNL.

Lo “malo” es que por mi nerviosismo, fui al baño a orinar 20 veces – marca personal – era gracioso, me veían de arriba para abajo en el camarín, igual todo terminó bien.




Bueno mis amigos, nos leemos el próximo Viernes para una nueva edición de mi columna. No olviden de comprar sus tickets para CNL: Juicio Final, donde enfrentaré a Eddie Vergara por el Campeonato Metropolitano. Los espero.

 

 

 

 

 

 

Facebook Comments