Especial Día de la Mujer

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Feliz día a todas las mujeres. Hoy en el TIM, nos inspiramos un poco y escribimos sobre algo que nos apasiona: el wrestling femenino.

Esto será un recuento de algunos años del wrestling femenino, con su enorme crecimiento en los últimos años.

Desde siempre que admiro la lucha femenina, más que la masculina. Es más, el women’s wrestling es lo que me trajo de vuelta a ver WWE hace varios años atrás. Las chicas son capaces de armar historias muy interesantes dejando de lado el factor “soy mejor que tu”. Se pueden sacar unas rivalidades de película donde las cosas no giran en torno al bien y al mal, sino a superación personal, impresionar a la persona que admiras, ganarte el respeto del público o probar que la gente estaba equivocada.

Mientras hace muchos años atras, en USA existía el talento, las rivalidades generalmente eran cosas muy básicas como “me caes mal, tu igual, AHHHH *agarrón de pelo*”
Entonces, el talento estaba ahí, absolutamente, ya sea talento para conectar con tu público y contar una historia, como en otros casos, talento en el ring. Les faltaba ese hilo que uniera ambas cosas, lo cual no tuvieron por muchos años, años donde eran vistas como el corto para ir al baño o el show de cheerleaders de entretiempo.

La revolución femenina que WWE adora mencionar, es solo la revolución del wrestling americano, All Japan Women’s Pro Wrestling llenaba arenas en los años 70 con shows de solo mujeres, mientras que en los 90 tuvieron su propio evento en el Tokyo Dome, donde asistieron 32.500 personas pagadas, con un total de 42.000 fanáticos en el recinto. Un numero impresionante e inalcanzable para cualquier otro show de solo-mujeres realizado en el mundo en aquellos dias.

En USA eso aun no sucedía, el wrestling femenino, no recibía tiempo para conectar. Repito, el talento estaba ahí, son los 90, la gente quería una buena historia en TV, no una lucha 5 estrellas. Muchos tienen nostalgia de la Attitude Era, pero la mayoría de los buenos recuerdos son por las historias entretenidas que se contaban, no necesariamente por los combates.

Quienes lograron romper este molde del wrestling femenino por un tiempo fue WCW, donde su división era parecida a su división crucero, una gran exhibición de talento. Muchas chicas jóvenes pasaron por la difunta WCW por ser la mejor promoción de América cuando se trataba de mostrar buena lucha femenina en televisión. En Monday Nitro se exhibían talentos de clase mundial como Madusa, Bull Nakano, Akira Hokuto y los comienzos de Meiko Satomura. Pero con la compra de WWE a WCW, los recuerdos de esta tremenda división femenina que sacaba aplausos por su estilo nunca antes visto en USA, pasarían a la historia.

En ese entonces WWE tenía una división femenina que dejaba mucho que desear, las chicas eran eye candy, sin momentos de gloria ya fuesen con micrófono en mano o dentro del ring. Un par de chicas rompieron este molde, como siempre sucede, pero esto no dependía de ellas, ya que los tiempos en pantalla y dedicación a la división son ordenes de más arriba.
Lita y Trish recibieron ese tiempo y dedicación, fue un pequeño triunfo para el wrestling femenino, ya que fueron el evento estelar de un episodio de Monday Night RAW, lo cual, en ese entonces, era algo enorme para una lucha de mujeres.

Años más adelante, había talento que quizás no era el mejor cuando se trataba de contar una historia con sus palabras, pero podían tener un buen combate que llamara más la atención al público de finales de los 2000, como Beth Phoenix, Mickie James, Michelle McCool o Natalya.

mujer Beth Phoenix Mickie James

Tal y como en muchos puntos de la historia de la mujer, había mucha capacidad pero faltaba la oportunidad. En WWE, esa oportunidad terminó llegando de la mano de Triple H, luego de tomar las riendas de un renacido NXT. HHH para ese entonces ya tenía hijas y como les pasa a muchos, convertirse en padre cambió su forma de actuar. Ya no era el tipo sarcástico insoportable que todos odiaban en internet, era un tipo más cercano al talento joven.

Según la primera generación de mujeres de NXT, Triple H era el tipo más ameno, simpático y apañador del mundo. Con la ayuda de Dusty Rhodes, moldearon a estas chicas para convertirlas en personajes “larger than life” como les gusta decir. Tenían un profesor de actuación, clases de promo y trabajo en el ring. Todo lo necesario para convertirlas en un buen personaje televisivo.

NXT les dio a las mujeres ese espacio para brillar que venían buscando hace años. No querían más minutos en TV, no eran más luchas en la cartelera. Eran storylines entretenidos, llamativos, que hacían que la gente quisiera ver lo que pasaba después, sin importar que la lucha (por ahora) no fuese algo maravilloso, la gracia estaba en el camino, más que en el final.

Emma y Paige tuvieron una lucha en NXT que hizo que todos los fans de WWE que llegaron a verla se dieran cuenta de lo que ocurría. Las chicas podían dar mucho más, tenían la capacidad de contar historias muy buenas en el ring… solo necesitaban esa oportunidad creativa.

Llegar aquí costó generaciones. Todas las chicas se trataron de posicionar a si mismas como las lideres de la revolución femenina del wrestling americano. Pero la verdad es que ninguna lo gatilló. Todas fueron parte, con ayuda de personas que estuvieron dispuestas a poner las manos al fuego por ellas, como Dusty Rhodes o Fit Finlay. No se crean lo que dice WWE, a ellos les encanta reescribir la historia como se les plazca, la revolución no fue Stephanie McMahon ni las Bella Twins. Fue el trabajo de DECENAS de personas, incluidos los fans.

En NXT comenzamos a ver chicas con personajes llamativos teniendo rivalidades intrigantes, pero en el main roster, el problema continuaba. AJ Lee con la recién llegada Paige trataron de agitar un poco las cosas. Pero siempre consideraré ese periodo 2014-2015 bastante extraño, sentía que había tanto potencial NO utilizado pese a todo el revuelo del wrestling femenino. El #GiveDivasAChance solo les dio más minutos en TV, pero no rivalidades más interesantes. AJ y Paige estuvieron atrapadas en un programa larguísimo contra las Bella Twins desde fines de 2014 hasta el retiro de AJ en abril de 2015.

Luego de un tiempo, Charlotte subió y se convirtió en campeona por mucho tiempo, hasta que el campeonato pasó de Divas a Women’s Championship nuevamente. Flair tuvo una gran rivalidad con Sasha que dejó a la gente hablando. Al fin, la mayoría del público ya no veía el wrestling femenino para comentar en el físico de las participantes, sino para ser parte de la historia que te estaban contando. En este caso, el resto es historia.

Mientras tanto, al otro lado del mundo, gente como Dakota Kai, Io Shirai y Kairi Sane, quienes estaban trabajando con STARDOM, se acostumbraban a que en Japón el trato al wrestling femenino siempre ha sido muy bueno. Mientras que luego viajaban a USA para que el redneck fan les gritara “mucha ropa” o “go back to China”.

Claro, allá tenían sus propios asuntos que uno, siendo parte de la cultura occidental podría estar en desacuerdo. Como adquieren status de idol se esperaba que no tomaran, fumaran o tuvieran pareja, pero hace años que esas reglas no existen y tenemos chicas como Jungle Kyona que no pueden sacarse una foto sin un vaso en la mano. O Hana Kimura que está en un reality de Netflix donde hablan sobre parejas y sus vidas.

Mujer Arisa Hoshiki Giulia

All Japan Women’s Pro Wrestling dejó de existir y se separó en decenas de promociones pequeñas. El acabar con este monopolio hizo que los fans, al igual que las luchadoras, se segregaran según su gusto. Pero la popularidad del Joshi ha crecido de manera increíble los últimos años. Ahora, la mayoría de las grandes promociones femeninas tienen su propio servicio de streaming, canal de YouTube con algunas luchas gratuitas para agarrar el gusto, tienen productos con envío internacional, tienen gente constantemente traduciendo el contenido y están llenando recintos nuevamente como en décadas pasadas.

Hace poco Stardom tuvo un Dark match en Wrestle Kingdom, frente a las 40.000 personas del Tokyo Dome, que pese a que no fue televisado, atrajo a personas nuevas hacia este interesante universo. También, las chicas de TJPW tienen sus shows grandes televisados en Japón y son parte de un programa en TV de entretenimiento, donde con sus personalidades atraen gente a convertirse en eventuales fans del wrestling.

AEW logró incrementar la presencia mundial de estas promociones aun más, mostrando de manera semanal talento de Stardom, Gatoh Move y TJPW en televisión americana. Causando una nueva ola de interés en este tipo de lucha y grandes grupos de turistas que visitaron japón para la gran semana de wrestling que tienen a comienzos de Enero por Wrestle Kingdom, corriendo de shows en el Korakuen, Itabashi o KFC, para luego ir hacia el Tokyo Dome en la noche. El panorama no era ver más lucha masculina, era asistir a shows lucha femenina, donde este año se rompieron muchos records de asistencia extranjera.


El mundo ha cambiado para mejor en el aspecto del wrestling femenino. Aun hay muchas cosas que arreglar, en USA, el trato de los hombres hacia las chicas y su fijación en el físico (muy pequeña, muy gorda, muy maquillada), en especial la gente del sur. En Japón, la forma en que su trabajo no es popular fuera de los círculos de fans y les crea una mala reputación a la hora de querer formar una familia.

¡Pero hay que destacar lo positivo! La lucha femenina ha crecido tanto que en el mismo sitio del TIM ahora escribimos de promociones que solo son de mujeres. Muchas promociones femeninas han tenido estos últimos años shows independientes (sin ayuda de nadie) en la semana de WrestleMania y han agotado sus entradas en poco tiempo. Esto hace años era impensable.

Las chicas son tan importantes que la gente se queja un montón cuando sus segmentos no tienen sentido, lo que muestra el gran interés de que el wrestling femenino siga entregándonos buenos momentos. Tuvimos mujeres en el main event de WrestleMania, Becky vende más merch que muchos top guys del main roster, invitan cada vez a más mujeres a programas americanos de la mañana para hablar de su carrera y promocionar eventos. Tessa Blanchard derrotó a un hombre y se convirtió en Campeona en una lucha individual que atrajo a miles de casuales a ver su primer show de iMPACT en años. Chicas trans como Nyla Rose o Veny (ASUKA de DDT) han podido brillar en shows importantes y mostrar lo que valen.

No importa que tengas a Alexa Bliss, una experta en promos y enganchar con rivalidades, como también Asuka, una maestra dentro del ring, o Sasha Banks una luchadora solida capaz de darlo todo y poner en riesgo su integridad física por un buen espectáculo. Todos esos talentos juntos, hacen un buen show. La cima del wrestling no es la chica que te da una lucha 5 estrellas, o una promo aislada, es cuando las juntas todas para armar algo genial. Dejen de segregar a las mujeres, de intentar que se lleven mal entre ellas, que la magia se hace con todas, uniendo sus fortalezas, cubriendo sus debilidades y sacando adelante grandes segmentos.

Que el wrestling femenino siga creciendo, que sigan contando buenas historias y demostrando que su posición en la industria no es por algo políticamente correcto, sino porque realmente existe un gran aumento en el interés de la gente por ver a las chicas brillar, y es totalmente merecido.

Le dedicamos esto a todas las luchadoras de cada una de las promociones del mundo. Tu genero no te hace más o menos persona, todos merecen las mismas oportunidades. ¡Viva la lucha femenina! ¡Feliz Día de la Mujer!

¡Gracias por leernos!

Autor/es

  • [Retirado] Miembro orgulloso de la Itoh Respect Army. Entusiasta del Joshi Wrestling. Dejé de ver WWE y mi vida mejoró.

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