Unos cuantos sentimientos encontrados con el retiro de Undertaker y la importancia de su nombre en WrestleMania.
Ya iban 6 horas de show, el cansancio se comenzaba a notar en la audiencia, el combate anterior fue ignorado, ellos solo querían ver el ansiado final e ir a casa luego de tan extenso evento.
Suena la música del gran Jim Ross, alegrando un poco al impaciente público, una leyenda regresaba desde la parte de atrás del escenario a donde pertenece, la mesa de comentarios, a emocionar a los televidentes con sus acertados relatos… una mala señal.
Para ese entonces todo parecía normal, las típicas pifias a Roman, las cuales fueron rápidamente silenciadas, nada nuevo, es de rutina, era su tercer Main event de Wrestlemania al hilo, solo lo dejamos ser, que camine al ring, que disfrute su momento, nosotros estamos aquí por diferentes motivaciones.
Luego, los escalofríos. No eran de emoción, no eran de alegría, eran de incertidumbre. Una duda que mi corazón negó rápidamente para dar lugar a su entrada, SU entrada, si, bromeamos sobre lo mucho que tardaría en llegar al ring, pero ¿honestamente? Quería que su caminata fuera eterna. Disfrutamos cada paso de su entrada sin decir una sola palabra, porque el hombre que viene bajando esa rampa, es intocable.
No hubo anuncio, no hubo introducción, no la necesita, caminando hasta el ring, todos observaron en silencio, en respeto, un respeto que no se compra, que no se regala con buenas oportunidades y push exagerados, si no, un respeto que se obtiene con trabajo, con sacrificio, experiencia, liderazgo y enseñanzas.
Suena la campana y comienzan con lo suyo, fue una lucha que vimos con emociones bastante agridulces, Jim Ross narrando hizo las cosas aún más nostálgicas y tristes.
Una parte de nosotros sabía que venía lo peor, luego de algunos spots, el grande no podía pararse, notábamos la frustración en su cara, notábamos su movimiento de labios. Luego de un intercambio de palabras entre ambos, ocurre lo inevitable… una última lanza para cerrar el Wrestlemania número 25 del enterrador.

Roman, sabiendo la situación en la que estaba, se aleja rápidamente, dejando a una leyenda en el ring, tratando de incorporarse, con un público que no tenía tiempo para odiar al retador, si no que solo para cuestionarse: “Estará bien Taker?”
Se incorporó rápidamente, no como en esa (lamentablemente) inolvidable noche de 2014.
No dijo una sola palabra, pero todos comprendimos, no movió un solo rasgo, pero nos dimos cuenta. Rápidamente materializo esos pensamientos al remover su cuerpo del personaje, al quitarse los guantes no pensé en nada, pero cuando siguió con su chaqueta y sombrero, los ojos no pudieron contenerse más, ya sabía lo que ocurría, esa parte de mí que se negaba a aceptarlo, acababa de darse cuenta que el personaje más grande la historia, estaba anunciando que aquella agridulce lucha, había sido su última.
La caminata de vuelta fue de respeto y admiración, pero con tristeza, una parte de nosotros aún estaba en shock ¿Qué era esa sensación dolorosa en el pecho al verlo alejarse? No sentí eso con otros retiros, esto era distinto, realmente no nos habíamos dado cuenta que era exactamente…
…Pero ahora nos dimos cuenta.
Nosotros crecemos siendo fans de WWE, viendo lo que pasa alrededor, gente va, gente viene, carreras nacen y carreras mueren en el evento más grande del entretenimiento.
Pasan los años y vemos nacer nuevas estrellas

Vemos gente que asciende a la gloria luego de una vida de esfuerzo

Algunos entre lagrimas

Hay eventos cuyos nombres son el sinónimo de un hombre, y sin duda, Wrestlemania y Undertaker eran la misma cosa.
Mientras todo lo anterior ocurría, lo único que se mantenía, lo único que jamás cambiaba, era él, nuestro querido Taker. Todos se retiraban a su alrededor, gente comenzó a luchar después de él, y se retiró antes. Undertaker pasó por todos ellos, 25 Wrestlemanias, la mayoría de los que estuvieron junto a él en su primer Mania, ni siquiera viven hoy.
Cometimos el error de creer que Undertaker era eterno, que WrestleMania implicaba tenerlo a el o ya no era WrestleMania.
Estamos en la fase de aceptación, aceptar que los años pasarán, que el show seguirá haciéndose una vez al año, pero ahora no existirá esta presencia que se sentía eterna, la persona cuyo nombre era sinónimo de aquel evento no volverá a bajar por esa rampa. Muchos decíamos “Lo vemos venir, se acerca su retiro” pero en el fondo de nuestros corazones, no teníamos idea que sucedería, pese a que nuestras palabras lo afirmaban, nuestro ser se negaba a aceptar aquella posibilidad.
Desde el próximo año, Wrestlemania y Undertaker tomarán caminos separados por primera vez en décadas. Olviden el draft, el nuevo logo de RAW, la revolución de las mujeres o el éxito del nuevo SmackDown. Este evento realmente significó el fin de una era, una era que creimos que duraría por siempre.
Gracias al hombre detrás del personaje, por serle fiel 27 años y jamás arruinarlo, dejarlo en ridículo y siempre respetarlo dentro y fuera del ring, sin duda, Mark Calaway es el Fan Nº1 de Undertaker.
UNDERTAKER HAS LEFT THE BUILDING


