Por Alonso Garay Silva

En el último tiempo, constantemente leo comentario acusando de “La declive creativa” al mandamás de nuestra querida WWE, Vincent K. McMahon. Este artículo no tiene por finalidad realizar una defensa acérrima hacia su figura, sino que a través de mi reflexión, pretendo dar cuenta de algunos detalles que los nuevos fanáticos olvidan sobre este negocio.





Como toda gran empresa parte de menos a más y la compañía de lucha libre más importante del mundo no ha sido la excepción. Este es un negocio familiar que data sus primeros esbozos con la lucha desde los años 50 pasando por varias etapas, nombres, luchadores y formas creativas de cómo se debe entretener al público. Toda gran historia tiene sus cimientos en sus inicios, en los que estuvieron antes que uno, pero la tradición del Wrestling cambia cuando Vince compra la empresa de su padre. Es cierto, podrán decirme que no estuvo solo, que muchos aportaron, que los luchadores construyen las historias en base a su carisma, pero sea como sea, el jefe siempre ha tenido la última palabra y ha levantado estrellas de las que nadie hubiese puesto un peso por ellas. Ejemplo concreto, el reciente push a Jinder Mahal en Smackdown Live.





A McMahon no le ha bastado con ver desde atrás del escenario como sus estrellas hacían lo suyo, él fue parte y protagonista de las mejores historias que la fanaticada de la WWE ha visto. Me atrevo a decir que Stone Cold de cualquier forma hubiese sido Grande, pero no podemos pasar por alto que la ayuda de Vince permitió endiosar aún más el carácter de la serpiente cascabel. Cuando uno entra a WWE Network y ve los videos de su rivalidad, vemos un hombre que no solo entendía su negocio, sino que era el trabajador número 1 y siempre amó lo que hizo. No es fortuito que a su edad mantenga el físico que tiene, esté detrás de cámaras programa a programa y hasta el día de hoy teniendo al creativo Triple H a su lado, es quien vela para que todo salga bien.

Es inevitable que los fanáticos no estemos siempre de acuerdo de cómo se manejan las cosas, como los titulo se otorgan o no se otorgan a determinados luchadores, pero todos estos “errores” son parte del negocio y sus variables son las que nos entretienen. Indudablemente, no sabremos cuánto tiempo más le queda a Mcmahon como el jefe supremo, pero si sabemos que el día que no realice su caminar extraño por la rampa de Raw, sabremos que será un punto álgido en la historia de la compañía, en un tiempo más hablaremos de un antes y un después de McMahon en la historia de la WWE.





Autor

Por korye