Cuando los años pasaron después del cierre de la compañía, varios ex empleados revelaron grandes verdades, aquí algunas.
El físico sobre todo

La misma Torrie Wilson en su autobiografía contó sobre el trato que recibió en WWE, contando que siempre admiró el respeto que recibió de los entrenadores de la empresa, comentando que fueron realmente buenos y pacientes para que ella pudiera salir y realizar un buen espectáculo para la gente, cosa contraría fue lo que dijo sobre WCW donde dejó entrever que para ellos lo importante tener una cara bonita y un físico altamente atractivo antes que una mujer con experiencia para combatir y no se rompiera la cabeza en su primer combate por algún más movimiento.
La estafa en línea

¿Se acuerdan del capitulo de los Simpsons donde Barney trabaja en una línea para hablar y se hace pasar por el niño yo no fui? bueno, WCW tenía algo similar. Durante los años más importantes de la empresa, sacaron su propia línea, una estafa que te hacía perder el mayor tiempo posible en la llamada para contarte mentiras (Como la muerte de Ric Flair) con imitaciones de voz de luchadores.
WCW siempre intentó ocultar esto.
Por culpa de una Negligencia

La segunda etapa del Bulldog Británico – como es recordado por todos – en WCW fue olvidable, nunca fue intentado siquiera poner como estelar y siempre fue condenado a la parte media de la cartelera, por está razón la empresa no se preocupaba por él y todo quedo demostrado en Fall Brawl 1998, en dicho evento se puso en el ring una especie de “puerta” escondida para hacer aparecer y desaparecer al Ultimate Warrior, algo que los importantes sabían pero no los que a la empresa le importaba la nada misma.
Por está razón, el Bulldog en un movimiento fue arrojado al lugar donde estaba esto, recibiendo el golpe de lleno en la espalda y lesionando seriamente. Gente en backstage ese día contó años después que posiblemente esta lesión fue la que terminó acabando con su carrera.
Lo obligaron

John Tenta nunca quiso decir la verdad 100% pero otros empleados de esos años aseguran que la empresa obligó al luchador conocido en WWE como Earthquake, a tomar un personaje que simplemente lo dejaba como un ridículo.
Si bien es algo “común” ver malas decisiones que las empresas toman con algunos luchadores, este caso es icónico ya que no solo lo obligaron a tomar el personaje de The Shark, también le dijeron que debía cubrirse el tatuaje de tigre en su brazo y ponerse un par de tiburones, un trabajo que quedó totalmente horrible por donde se le mire.
Todo para las luces

WCW murió principalmente por las deudas económicas, todo gracias a su impulsiva necesitar de gastar y gastar, es por eso que años después se reveló que estrellas invitadas o en este caso el anunciador Michael Buffer, quién recibía más dinero que la gran mayoría de trabajadores de la empresa y su trabajo era realmente deprimente, anunciando mal los nombres de los combates, campeonatos o luchadores.
Un ex anunciador de la empresa una vez comentó sobre esto diciendo que ni todo el dinero que le pagaron durante su trabajo en la empresa podría igualar al primer “sueldo” de Buffer.
Botando lucas

Otra de las malas decisiones que tomó WCW en su historia fue Lanny Poffo, el hermano de Randy Savage. Lo contrataron como luchador, con un sueldo de seis cifras y simplemente lo usaron para que su hermano se sintiera a gusto -y no hiciera algo estúpido- en los viajes.
Siempre ocultaron la real razón de su firma, aunque con el tiempo se supo.
Como buen cabrón

Hulk Hogan siempre tuvo esa imagen de ser un verdadero cabrón en pantalla y en backstage, varios hechos lo demostraron durante su etapa en WWE pero cuando pasó a WCW eso ya se volvió algo mucho más evidente, tener ese personaje de rebelde con NWO lo tenían haciendo lo que el quería en pantalla.
Ric Flair una vez comento que nunca perdonaría a Hogan por excederse durante un ataque a su hijo David Flair, la idea era que Hogan lo atacará a lo más unas cuatro veces pero Hogan lo golpeó hasta que se aburrió, quizás suene poco pero en dicho segmento Hogan uso su cinturón de peso para golpear a David algo que si una vez duele imagínense una docena o mucho más.

