Dudamos que WWE le haya fallado a Taynara Conti realmente, pero tenemos que nombrar un par de puntos bastantes interesantes que WWE dejó pasar al liberar a Taynara y otro par de Brasileños.
Mercado Brasileño

El mercado brasileño no es tan grande como el Mercado Latinoamericano Completo ni Europeo o el de la India, pero es un mercado importante que puede mover los números de una empresa y ayudar a marcar territorio en brasil para aplicar en el resto de la región.
Sega hizo esto durante la época del Sega y aún TecToy, la empresa que comercializaba Sega lo sigue haciendo por la particularidad de que Sega en Brasil se quedó ahí y tomó lealtad. Además de ser un único país con 211 millones de personas con una cultura completamente diferente a la de sus vecinos, principalmente por la barrera idiomática.
Mejorar acuerdos televisivos

¿El punto más en contra que se da con esto? Justo ahora WWE hizo un acuerdo para emitir los programas en sus versiones de una hora en la Televisión Abierta de Brasil -casualmente es el mismo canal donde dan el Chavo y uno de los canales más vistos del país. ¿Cómo sacarse un mejor acuerdo? Adivinen, haciendo la gran Jinder Mahal y aplicando con un reinado corto a un Campeón de ese país con una gira en una fecha cercana, cobrar el cheque, sacar el acuerdo y te aseguraste al toque
¿Cuál es la gracia de Brasil?

Brasil es la novena economía más grande del mundo -según el GDP y el FMI-. Las exportaciones de Brasil son materias primas, pero también son productos tecnológicos como la fabricación de autos y más cosas. Lo que le da una mayor probabilidad a WWE de seguir avanzando en el Mercado Latinoamericano aplicando importación desde Brasil al resto de Latinoamerica.
Conclusión

La conclusión es tan simple como que WWE la cagó no entrando al mercado brasileño, no solo por el gran público que hay en Brasil, si no que también hay una oportunidad de expander el mercado latinoamericano y hasta NXT Latinoamerica con todo, hasta incluso recurrir al amiguismo y hacer que su amigo Trump hable con su amigo Bolsonaro, quien sabe.

