Hay que dejarlos descansar.
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El 2020 permitió que los combates cinematográficos se tomarán la escena, desde combates en shows semanales como los de NXT o incluso llegando a Wrestlemania, los combates de este tipo sumaron tanto que ya podríamos decir que están saturados.

Desde el gran combate entre The Undertaker y AJ Styles, pasando por el MITB desde las oficinas centrales, el combate de terror entre Lumis y Cameron Grimes, incluso algunos en AEW como la batalla de Matt Hardy con Sammy Guevara, son algunos de los títulos que pudimos presenciar este 2020 pero que a estas alturas ya podemos decir que son suficientes y eso que al parecer tendremos uno más antes de que se acabe el año.

El genero “creado” por Matt Hardy en Impact Wrestling y que tuvo una desconfiada reacción en WWE o AEW prometía llevar la lucha libre a un nuevo nivel pero producto de la pandemia la novedad se termino transformando en algo innecesario, dándonos cosas tan raras como aquel combate entre los Vikingos y Street Profits que involucró Ninja, monstruos y un basurero gigante.

Con la próxima llegada de un nuevo año, sería muy positivo que este nuevo genero sea mandado a dormir por un tiempo, quizás uno o dos en ocasiones muy especiales pero que no se note más como una excusa de que un luchador ya no puede competir de la forma normal o simplemente estirar el chicle de una rivalidad hasta intentar quizás que dicho combate pueda tener fans en las gradas.
¿Les gustan los combates cinematográficos? ¿Quieren ver más? ¿Quién termino destruyendo el concepto? me gustaría leer sus opiniones en los comentarios.
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