Hoy les traemos la historia del dios de la lucha, John Bradshaw Layfield.
Nacido en Texas, John tuvo un fuerte apego a los deportes desde niño, siendo el fútbol americano su gran pasión, tanto así que llegó alternar entre jugador y entrenador durante sus años como estudiante. En la universidad de Abilene comenzó a destacarse como uno de los mejores en la línea ofensiva, a tal punto que recibió varios reconocimientos individual y colectivos, además le abrió las puertas a las ligas mayores, la NFL.

Firmó por los Angeles Raiders, un paso en falso ya que fue sacado del equipo antes de que comenzará la liga de 1990, una caída que John aprovechó para no rendirse y mirar otras opciones, como la WLAF ahora conocida como NFL Europe, ahí compitió un par de partidos en los San Antonio Riders, hasta que comenzará un nuevo interés en su vida.

Ya con el sueño del fútbol cumplido, John decidió apostar por la lucha libre, así que comenzó a entrenar bajo la tutela de Brad Rheingans. quién era un luchador olímpico con varios juegos en el cuerpo. En GWF comenzó bajo un personaje de vaquero, conquistando rápidamente a la gente Texana y que incluso le abrió las puertas internacionales para ir a competir incluso hasta Japón.
Cuando Global Wrestling Federation cerró sus puertas, John no tuvo más remedio que mirar nuevas oportunidades, así que comenzó a trabajar con la NWA, un paso rápido ya que en ese mismo 1995 WWF tocaría su puerta para contratarlo. Respetando su gimmick de vaquero, debutó como Justin “Hawk” Bradshaw, además tuvo al recordado Zeb Colter como su manager, su carrera comenzó de forma individual hasta que se asoció con su “primo” Barry Windham para formar The New Blackjacks, una idea importante pero que nunca logró consolidarse.

El equipo termino desapareciendo por distintas razones por lo que John no tuvo más remedio que crearse un nuevo personaje para resaltar, ahí nació la oportunidad de trabajar con Farooq y crear The Acolytes, uno de los equipos más importantes de la historia. Comenzaron a lo grande, siendo parte del Ministry of Darkness del Undertaker, luego en la versión corporativa del mismo que los llevaría a convertirse en los favoritos de la gente y ganar un par de campeonatos.
Lo mejor vendría después, con los personajes oscuros obsoletos, decidieron cambiar radicalmente y convertirse en matones de bar que trabajaban por dinero, así nació APA, la agencia de protección que lo tendría ocupado con distintas historias hasta el año 2002. Cuando las marcas se separaron por primera vez, Bradshaw fue elegido por RAW, terminando una alianza con años y permitiendo que por primera vez después de muchos años comenzará una carrera individual, pero no todo fue bueno, pasó gran parte del año lesionado y la empresa no se complicó en su regreso, lo volvió a juntar con Faarooq.
En el 2004 se presentó una interesante historia, Heyman tuvo discusiones con APA que llevó al despido de Faarooq, una idea que tenía como fin convertir a Bradshaw en un personaje inspirado en su vida real, un texano millonario que era un capo en la bolsa de mercado. Con la creación de JBL o mejor conocido por nosotros como el dios de la lucha, John Bradshaw Layfield tocó el cielo, conquisto Smackdown rápidamente en un año y ganando el campeonato de WWE, en una histórica rivalidad con Eddie Guerrero.
Como pasa la mayoría de las veces, cuando JBL llegó a lo más alto de su carrera, siendo el mayor Heel de la empresa, todo comenzó a caer, pasó a un segundo plano y con los multiples trabajos que tenía fuera de pantalla, su tiempo en la TV de WWE se redujo, trabajando en algunas historias y comentando el resto de las veces. El 2009 y ya con una carrera llena de éxitos decidió colgar las botas, retirándose de la mejor forma que podía hacer, perdiendo en Wrestlemania y renunciando.


