Los luchadores que lamentablemente nos dejaron jóvenes.
En el mundo de la lucha libre las tragedias no son cosa desconocida, muchas veces hemos llorado la muerte de luchadores por infinitas razones, aunque algunos nos han tocado más debido a lo pronto que fue su partida al cielo. Hoy hablaremos sobre aquellos que nos dejaron antes de pasar los 30 años.
No olvides ver:
Oro

Jesús Javier Hernández Silva nació en 1971 y apenas pudo estar en este mundo por 21 años, una estadía que le permitió seguir los pasos de su padre y sus hermanos, siendo luchador y participando eventos a lo largo de Jalisco.
El 26 de octubre de 1993, en un combate en la arena Coliseo de Ciudad de México, Oro pidió recibir un golpe al estilo Kobashi, un golpe peligroso pero que el consideraba importante para darle dramatismo al combate. A pesar de lo peligroso, la acción fue realizada y cuando su oponente intentó levantarlo, Jesús no respondió y se desmayó en el ring.
Nunca se supo a ciencia cierta de que murió, esto porque su familia pidió no realizarle alguna autopsia, una muerte que dolió en la lucha libre mexicana y que desde entonces ha recibido numerosos tributos, copas a su nombre, misas e incluso hoy en día su sobrino compite bajo el nombre de Oro Jr., en honor aquel joven que dejó tan temprano este mundo.
Spider

Daniel Quirk, conocido en el circuito como Spider murió a los 22 años el año 2005, según la autopsia por graves lesiones en la cabeza.
Spider estuvo apenas tres años en el circuito independiente, aunque dejo huella e hizo grandes amistades, como Low Ki o Matt Hardy. Su muerte ocurrió en un evento de Ultimate Championship Wrestling, un combate que como arrojarían posteriormente las investigaciones no fue bien preparado, principalmente porque la agresividad que ambos mostraron no fueron bien contenidas por la protección que daba el lugar, un combate donde Hi-Lite Kid -oponente de Spider- realizó un movimiento que salió muy mal, un fuerte impacto azotó la cabeza de Daniel con el suelo y llenó todo de sangre, obligando inmediatamente a parar la pelea.
Reid Flair

El hijo de Ric Flair siempre soñó con ser como su padre, una pasión que fue desarrollada en la escuela y que lo hizo destacar en la lucha libre amateur, tanto por éxitos como polémicas.
Ya como adulto comenzó a luchar profesionalmente, compitiendo en el circuito independiente y viajando a Japón, teniendo a los grandes amigos de su padre como sus maestros. Mientras sus ganas en la lucha libre creían, sus problemas fuera del ring también lo hacían, teniendo varios conflictos con la justicia y teniendo a un Ric Flair más como un “compadre” que como un padre.
El año 2013 y con apenas 25 años, Reid fue encontrado muerto por sobredosis de heroína, además de una fatal mezcla de tranquilizantes. La muerte de Reid afectó en demasía a su hermana Ashley, quién decidió dejar de lado sus propios sueños y entrar en el negocio de la lucha libre, simplemente para lograr lo que su hermano nunca pudo.
Janet Wolfe

El caso de Janet es uno de los más tristes ya que su muerte ocurrió con apenas 18 años, una chica prometedora que en los meses que compitió -finales de los años 40- se habló que podía perfectamente ser más grande que Mae Young.
El 27 de julio de 1951, Janet compitió contra Ella Waldek, un duelo de siete minutos donde tuvo un golpe bastante fuerte que le terminó causando dolor posterior al espectáculo y a pesar de que no se sentía bien, decidió presentarse igual a un evento beneficio esa misma noche donde hizo equipo con Eva Lee. En apenas un par de minutos, Janet se desplomó en el ring y fue llevada con urgencia al hospital donde fue declarada muerta un par de horas después, según los doctores por una hemorragia cerebral.
Si bien la policía converso con las mujeres que compitió durante ese día, se llegó a la conclusión que un coagulo formado seis o siete días antes había sido la razón principal de este lamentable suceso.
Art Barr

Comenzó a luchar en 1987, una carrera prometedora que lo llevó a WCW y si bien en ese lugar no tuvo éxito, le permitió conocer a las personas indicadas para poder viajar a México. Gracias a lucha libre conoció a Eddie Guerrero, con quién estableció una gran amistad y un gran equipo conocido como “Los gringos locos”.
Cuando su carrera lo tenía compitiendo en Japón e incluso estando programado para ganar el campeonato IWGP Junior Heavyweight, la muerte tocó a su puerta y se lo llevo a los 28 años, si bien los reportes hablaron de una insuficiencia cardiaca e incluso causas desconocidas, lo que se termino sabiendo es que todo estuvo relacionado con alcohol y drogas.
La muerte de Art afectó mucho a Eddie, aunque el decidió rendirle tributo todas las noches usando el finisher que lo hizo conocido, el famoso Frog splash.
Hana Kimura

Probablemente uno de los casos más conocidos, Hana era una estrella Joshi con un futuro prometedor, tanto así que fue más allá de la lucha libre, participando en un programa de TV de gran fama en Japón.
Mientras la carrera de Hana crecía, el odio que la rodeaba también lo hacía por lo que un día y sin que sus cercanos se dieran cuenta, Hana tomó la decisión de terminar con su vida, tenía apenas 22 años.
Lance Cade

Lance comenzó su carrera junto a Daniel Bryan en la escuela de HBK, ambos eran los alumnos más prometedores y por eso mismo pudieron ir a competir a Japón. Después de un tiempo en el país asiático, WWE lo contrato y lo tuvo en la empresa por siete años, donde logró sus mejores momentos con Trevor Murdoch ganando los campeonatos en parejas.
A pesar del despido de WWE, Lance siguió ligado a la lucha libre, compitiendo en las indies y en otras partes del mundo, sin embargo, el 2010 y con apenas 29 años, un aparente ataque al corazón acabó con su vida.

