Este articulo no está auspiciado por el documental de Hulk Hogan.
Lo Bueno
El combate de la noche
Todos sabíamos que era el combate con más wrestling de todos, y cumplieron: fue un combatazo desde el lado técnico, bien ejecutado y bien construido, empezando con un ataque previo, luego mucha fuerza bruta y, ya al final, buscando la rendición como método para ganar. Como era de esperar, Bron Breakker hizo su regreso para arruinarle la existencia a su mayor enemigo: dos lanzas estilo perrote para que Rollins perdiera una vez más en WrestleMania y GUNTHER se recuperara de sus dos últimos combates en el evento, que habían sido derrotas.
GUNTHER se lleva un triunfo que lo mete otra vez en la escena del título mundial, siempre y cuando no quiera ir tan pronto por la bestia Brock Lesnar, mientras que Rollins retoma su rivalidad con Bron Breakker, que apunta a un gran combate en Summerslam.
Tres veces campeona intercontinental
Después de lo visto en Elimination Chamber, creo que todos sabíamos cómo iba a desarrollarse este combate: poco fluido y con spots marcados; en este caso, jugando con el anillo metálico del ring para justificar la derrota de la campeona. Lo pongo en lo bueno principalmente por el papel de Jessica Carr. La árbitra finalmente se aburrió del constante acoso de Becky y la paró en seco, algo que incluso nos permite soñar con verla competir (es luchadora e incluso tiene una versión enmascarada en EVOLVE), lo que sería bastante atractivo.
Becky recupera el cinturón, AJ Lee se va a descansar y quizás la próxima rival de THE MAN sea la dueña del infierno, que en estos momentos necesita a alguien para destruir después del robo que le pegaron en este mismo evento.
¡Regreso para campeonar!
Paige está de regreso en WWE, después de su salida de la empresa por aquella lesión que la retiró y que la mandó a AEW, donde logró volver al ring, aunque sin el apoyo de la gente. Ahora vuelve a casa con una edad curiosamente más baja que la de varias de las estrellas ya consolidadas, por lo que encaja perfecto en lo que está apostando hoy la empresa.
Punto positivo: finalmente, un fatal de cuatro esquinas en equipos tuvo a cuatro mujeres luchando al mismo tiempo. Era tan ridículo cuando había dos equipos enteros mirando lo que hacían las demás. Creo que lo más negativo de todo es que se repitió lo que pasó en WrestleMania 41: un equipo armado a último momento termina saliendo campeón. El año pasado fue por una historia y ahora se justificó por una lesión; de igual forma, te deja un gusto raro por lo poco original.
El combate cumplió. Paige está de regreso y esperemos que la división en equipos siga teniendo el mismo ritmo que en el camino a WrestleMania, aunque con un poco más de variedad.
Victoria del lobo samoano
El resultado era predecible. Con Drew McIntyre en medio de un proyecto cinematográfico, era evidente que el papucho se llevaría la derrota, pero no por eso el combate fue malo. Era una batalla sin sanciones y lo cumplieron: se pegaron con una caja de herramientas, llaves, mesas y sillas. Solo faltó algún objeto con publicidad descarada, pero al parecer lograron evitar que Ari Emanuel consiguiera eso.
Jacob Fatu se llevó la victoria y sube oficialmente a la escena del campeonato mundial. Creo que, antes de ir por el título de Cody Rhodes, va a tener una parada llamada Randy Orton.
Cumplió
No le podíamos pedir mucho a un combate que se armó con los restos de Vision y otros tres nombres que no podían quedar fuera del evento, además de una adición como Speed, que en lo personal valoro, porque el tipo se la jugó; no vino solo por los viewers. Se notó que le gusta la lucha libre y mantuvo el kayfabe incluso cuando estaba en stream.
El combate fue algo que muchos nunca recordarán. Me incluyo, porque me perdí el inicio por llegar tarde a ver el show. Pero el spot de IShowSpeed, para conseguir algo “viral”, justificó el combate y dio un inicio de show decente, por decir algo.
Me hubiese encantado que Speed terminara su historia con Danhausen; que fuera este último quien le quitara la maldición y eso permitiera que Speed agarrara valor para hacer la superplancha. Pero bueno, quizás se están guardando eso para otro momento.
Lo Malo
Una vergüenza
Dejando atrás la historia, esto fue una absoluta vergüenza, no por lo que hicieron estas dos grandes luchadoras, sino por el tiempo que les dieron. A nadie en su sano juicio se le ocurriría decir que un Stephanie Vaquer vs. Liv Morgan merece apenas siete minutos.
Ver que las entradas de otros combates o incluso el mismo documental de Hogan tuvieron más tiempo que este combate agrava aún más la falta. No puedes llevar a Stephanie McMahon al Hall of Fame y que se jacte de la revolución femenina cuando, al día siguiente, le das un puñado de minutos al combate con mejor construcción de la cartelera. Una verdadera vergüenza.
Cody Rhodes vs. Randy Orton
Siendo totalmente sincero, el final me recordó al Nakamura vs. AJ Styles de hace unos años. Sigo sin entender por qué les cuesta tanto apretar el gatillo y cambiar de campeones. Hoy era la noche de Randy Orton, que, si no hubiese existido esa aberración creada por TKO llamada Pat McAfee, habría salido del show como campeón de WWE.
Ni la sangre ni el desarrollo del combate arreglan el eterno protagonismo de Pat, tanto al principio como al final, así que no podemos estar de acuerdo en que esto fue bueno. Mejor que la basura del año pasado, sí, pero no fue para nada bueno.
Conclusión
Hasta antes del combate por el titulo mundial femenino era un RAW con mucha publicidad pero después se fue al carajo y terminaron llevando todo a un sentimiento totalmente negativo. Mi teoría es que WWE entendió que este Wrestlemania sería una total fracaso cuando vieron que la venta de entradas era tristísima, así que decidieron volverlo algo más comercial y dejar el resto de lado, vender toda la publicidad posible para rellenar, total la gente de igual forma iba a reclamar.
Esta primera noche pasará a la historia con una de las peores y no por los combates porque la gran mayoría cumplió sino porque se sintió algo totalmente artificial, dejaron de lado la lucha libre y les importó más lo comercial, no tuvimos el review de las historias de los combates porque eso quitaba tiempo, entradas especiales que parecían concurso de talentos de colegio y una guinda del pastel llamada Hulk Hogan, quién ni muerto puede dejar de tener el protagonismo de Wrestlemania.

