A todos los lectores de esta columna, les pido alzar las manos. Vuelvan a su infancia y recuerden cuando Goku les pedía su ayuda para formar la Genkidama. Ahora, cierren los ojos. Piérdanse en sus más profundos pensamientos y olviden el vertiginoso movimiento del mundo que los rodea. Ahora, empuñen sus manos lo más fuerte que puedan. Y cuando estén sumergidos en su propia mente, cuando los brazos se les estén cansando, y cuando ya Goku haya eliminado a su rival, griten conmigo ¡KEVIN OWENS CAMPEÓN CONCHETUMADREEEEEEEEEEEEEE!

Que triunfo más satisfactorio. Desde la lesión de Seth Rollins hemos visto a Roman ganar el campeonato en tres ocasiones, A SHEAMUS CANJEAR EL MALETÍN (Y sí, lo pongo en mayúsculas porque encuentro extremadamente aburrido al pelirrojo), a Triple H consagrarse como el apitutado máximo ganando el campeonato en el Royal Rumble. Es decir, no ha sido un año particularmente novedoso ni emocionante con respecto a campeones máximos. Finn Balor finalmente estaba rompiendo esa monotonía, pero tristemente tuvo que dejar vacante el cinturón debido a una grave lesión. Lesión que, entre paréntesis, están diciendo que podría dejarlo afuera incluso hasta 8 meses.
Y cuando anunciaron la lucha fatal de 4 para coronar al nuevo campeón, muchos temblaron. Porque existía una posibilidad real de que Roman ganara el título. Era altamente probable que Vince decidiera dejar de experimentar con talentos nuevos y simplemente insistiera con su cruzada personal de hacer al samoano el próximo rostro de la compañía. Debo admitir que había una parte diabólica en mi interior que tenía curiosidad de ver qué ocurría si Reigns obtenía la victoria.
Sólo piensen en el tormento. En la angustia. En esa sensación de vacío interior que no puede llenarse con nada. Los siete infiernos de Dante no son nada en comparación a la idea de Roman Reigns siendo el campeón del universo. Imaginen el daño que se hubiese generado en la sociedad. Hubiésemos visto altercados sólo comparables con la segunda guerra mundial, pero nada de esto ocurrió.

Cuando te llega un mensaje con las respuestas de la prueba
Owens obtuvo el título luego de una muy buena lucha. Y ahora todo ha vuelto a estar bien en el mundo. Debo admitir, de todas formas, que siento un poco de temor ante la posibilidad de ver a La Autoridad nuevamente. Los que siguen estas estupideces columnas saben que no me gusta la sobre-presencia de las figuras de autoridad. Me parece que este tipo de personaje es mucho más efectivo con el estilo William Regal en NXT, es decir, apariciones esporádicas cuando la situación lo amerita. Y sólo para pactar luchas o solucionar líos.
Entonces, espero que Owens siga estando sólo (o con su BFF Jericho) en su reinado como campeón. Y si Triple H quiere volver, que lo haga como luchador y no como jefe. No quiero más segmentos ilógicos y sin sentido como el de Stephanie y Paul Heyman.
Que promo más mala. Si la desmenuzamos, todo empieza a irse al carajo: Stephanie multó a Brock con 500 dólares, lo que puede considerarse un insulto y no una multa real, y que el daño a su hermano no le importa. Pero luego, está molesta con Heyman por lo ocurrido. Y el manager de Brock comienza a hablar de… empoderamiento femenino. Y Stephanie dice que es una revolución de mujeres… En ese momento, le pedí a mi madre que me abrazara. Mi cuerpo necesitaba calidez materna para sobreponerse de una historia tan ilógica.

Y hoy te vas, te vas, te vas, TE VAS (8)
El resto de Raw no fue tan bueno, a decir verdad. Lamentablemente, está siendo una constante que Raw se siente como un show intrascendente y sin sentido de urgencia. Con esto me refiero a que, personalmente, me da la sensación de que podría perderme un par de episodios de Raw y saber que nada muy importante va a suceder. Que las historias seguirán un curso extremadamente lógico y estructurado. Que no habrá mayores sorpresas. Evidentemente esta edición del show rojo tiene la excepción de la lucha por el campeonato universal, pero esta se tuvo que pactar debido a un incidente externo a la planificación de las historias. Básicamente, no tenían otra opción.
Lo que estoy queriendo decir es que si no tuviera que escribir estos artículos, me daría la libertad de perderme Raw en algunas ocasiones. Así que ya lo saben: el infinito amor hacia la comunidad del TIM me lleva a esforzarme y sentarme tres horas a ver lucha libre. Para que luego no digan que no los queremos.
Jericho derrotó a Neville, en una lucha que no importó nada. Nia Jax derrotó a una jobber en una lucha que no importó nada. Sami Zayn derrotó a Jinder Mahal en una lucha que no importó nada. Darren Young derrotó a Titus O’Neil en una lucha que hizo llorar a todos aquellos que disfrutan de un planeta en armonía, y donde todos estamos unidos en pos de la bondad y la fraternidad. Sí encontré entretenida la pelea entre New Day y Bayley vs Gallows, Anderson y Dana Brooke. Bayley realmente genera algo en el público que muy pocos pueden lograr. El apoyo que siempre recibe es fascinante.

Y en ese momento, Héctor el niño huérfano derramó una lágrima
Smackdown, por otro lado, sigue siendo un show muy compacto y bien estructurado. La edición de esta semana fue un poco más baja que las anteriores, pero aun así fue un programa entretenido.
Sé que hay cosas serias por analizar, pero Rhyno comiendo galletas con queso fue uno de los mejores momentos de mi vida. Y sí, pueden darse cuenta con esta afirmación que mi vida ha estado llena de miseria y desamparo. La verdad, sólo digo esto por la constante ausencia de galletas con queso en mi vida. Aparte de eso, todo está tiki taka.
Heath Slater nos está mostrando cómo se puede tomar una historia poco interesante y convertirla en uno de los puntos más altos de la WWE actualmente. La cruzada del ex – Nexus por obtener un contrato ha sido extremadamente divertida, y muy bien desarrollada. La lucha entre Heath y Rhyno contra los Headbangers (quizás el regreso más random que he visto) fue básica, pero toda la historia que venía detrás me hizo disfrutarla mucho.

Pero hablando de cosas random, quiero mencionar al “lechero” que fue mutilado por Kane. Miren, yo sé que tener que escribir un show semanal en vivo y de dos horas puede ser estresante. La verdad, no lo sé, sólo estoy adivinando. Pero estoy seguro de que hay mejores formas de matar tres minutos de televisión que con esto.

“No te puedes quedar, trabajo temprano mañana”
Por favor, fíjense en sus calzoncillos. Son como esos que te compraba tu mamá cuando eras chico, los que venían en tubitos y vendían en la calle. Dos por mil. Bacterias genitales, vengan a mí.
Y hablando de genitales (la peor transición de la historia), Smackdown también nos dio el funeral de los testículos de AJ Styles. Esto no me gustó, la verdad. Me parece que el feudo entre el Estilos y Ambrose tiene mucho potencial, pero no se va a llegar a ningún lado si es que el fundamento narrativo de la rivalidad es “¡ME PEGASTE EN LOS COQUITOS, AHORA PREPÁRATE PARA MORIR!” La próxima semana es la última edición de Smackdown previa a Backlash, por lo que espero que veamos una mejora en el desarrollo de esta historia.
La promo entre el Miz y Dolph Ziggler estuvo buenísima. Repentinamente, el actual campeón Intercontinental se ha vuelto trascendente e interesante otra vez. No es que el Miz no haya estado haciendo un buen trabajo, pero su intercambio con Daniel Bryan realmente lo elevó a un nivel muy alto. Cuando el segmento había terminado, el público estaba abucheando ruidosamente al “A-Lister”, algo muy difícil de lograr en la WWE actual. Y con esto, me refiero a odio hacia el personaje, no hacia el luchador. Porque claramente Roman Reigns obtiene la victoria por lejos en esta categoría.
¿A alguien más le da un poco de tristeza el nuevo gimmick de Apollo Crews? Creo que hay pocas cosas menos interesantes que ser un tipo que deletrea su apellido. ¿Realmente están esperando que con esto gane tracción con el público? O sea, hasta Festus era mejor que esto. El ex – NXT tuvo una muy buena lucha con el estiloso A Jota, pero estas actuaciones no le servirán de nada si es que no desarrolla un personaje interesante pronto.

Su nombres es J-o-h-n C-e-n-a
Para cerrar la edición de esta semana, me gustaría contarles sobre un sueño que siempre he tenido. Desde pequeño he sentido un vacío: un espacio en mi interior que nunca he podido llenar. La vida es un viaje único y cuyo significado muchas veces nos es esquivo, pero hay ocasiones en las que puedes sentir, muy dentro de ti cuál es tu propósito. ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué es lo que quiero realmente? Y hoy les contaré cual es este sueño. Cuál es este propósito. Cuál es este deseo.
Lectores del TIM, mi sueño desde pequeño es convertirme en el campeón TIM Ultimate Nights Again Forever Alive. Ustedes estarán pensando, ¿cómo carajo es tu sueño desde pequeño si el título fue creado hace tres días? Pues yo les respondo, déjenla piola. Ignoren los detalles. Lo único importante es que desafío oficialmente a Jimbo Jackson por ese preciado campeonato.
¡Jimbo Jackson! Quizás seas el primer campeón, y quizás seas el mejor manager de chile. Y sí, quizás puedas crecer un protuberante bigote mientras que yo sólo tengo un triste Cantinflas adornando la parte superior de mi boca. Pero salí con promedio 7 en tercero básico, soy capaz de vivir siendo dueño de sólo dos pares de pantalones, y mi mamá le ha puesto me gusta a todas mis fotos de perfil en Facebook. Así que, ¿Qué más tienes? Ese campeonato es mío. Mantenlo tibio mientras esperas tu trágica derrota. Jimbo Jackson, ¡I’m coming for you nigga!
Y esto fue ¡Todavía Es Real Para Mí! ¿Quiénes avanzarán a la final del torneo en parejas de Smackdown? ¿Volveremos a ver al lechero? ¿Kevin Owens se unirá a Triple H o seguirá su camino sólo? Se despide Dagónico, el único redactor del TIM que ya despejó un lugar en su velador para colocar cierto cinturón.
https://www.youtube.com/watch?v=BvTNyKIGXiI
