Aguante Kofi Kingston ❤
Kofi Kingston era uno de esos luchadores que uno pensaba que nunca se irían de WWE: llegaría el día de su retiro y automáticamente entraría al Salón de la Fama. Sin embargo, la codicia de TKO terminó por cerrar su etapa en la empresa, obligándolo a salir al mundo para disfrutar sus últimos años como luchador activo.
No estamos hablando de un fracaso, porque la carrera de Kofi en WWE es legendaria, con títulos y momentos inolvidables. Pero sí vale la pena repasar esas ocasiones donde la empresa no apretó el gatillo y, como consecuencia, este futuro Hall of Famer no llegó tan alto como merecía.
¿Su historia con Randy Orton pudo ser mejor?

Kofi llegó al roster principal como era costumbre en esos años: pasando por ECW hasta ser reclutado por una de las marcas principales. Fueron dos años de tratamiento midcard: campeón en parejas junto a CM Punk, campeón Intercontinental y de Estados Unidos. Buenos reinados, sí, pero que dejaban claro que la empresa no lo veía más allá de ese nivel.
En 2009, WWE apostó por él con una rivalidad fuerte contra Orton. Todo empezó en Survivor Series y tuvo momentos memorables, como el ataque al auto NASCAR de Randy. La historia apuntaba a elevar a Kofi, pero un error en el ring hizo que Orton se quejara y eso bastó para devolverlo al montón.
Para la década de 2010, Kofi perfectamente pudo haber sido un “pre-main eventer”, al nivel de Dolph Ziggler o incluso un primer Daniel Bryan. Sin ese incidente, no sería descabellado imaginarlo como Mr. MITB y campeón mundial.
La caída de la Kofimania

Tras años atrapado en el midcard, Kofi aprovechó su gran oportunidad en el camino a WrestleMania 35. Su actuación en Elimination Chamber fue tan brutal que la gente se volcó completamente a su favor. Nacía la Kofimania.
WWE escuchó al público y construyó una historia perfecta para que Kofi llegara a WrestleMania y derrotara a Bryan, ganando su primer campeonato mundial.
Pero si el camino fue perfecto, el final fue una vergüenza. Perder el título ante Brock Lesnar era entendible; hacerlo en menos de 10 segundos fue una humillación histórica. Hasta hoy cuesta entender cómo Kofi no tomó sus cosas y se fue en ese momento.
El nuevo New Day

Tras su reinado, Kofi volvió a lo mismo: el ciclo eterno con The New Day. La dinámica se sostuvo durante años, pero perdió fuerza especialmente cuando Big E se separó del grupo y luego tuvo que retirarse por lesión.
La historia tomó un giro interesante cuando Kofi y Xavier Woods traicionaron a Big E y abrazaron el lado heel. Era un momento perfecto para reinventar a Kofi y, por qué no, volver a posicionarlo en la órbita del título mundial.
Pero WWE no supo qué hacer después. Lo que prometía ser uno de los mejores giros del año terminó diluyéndose, hasta convertir al equipo en relleno televisivo, para lo único que aparecían era para los comerciales en Netflix.
Conclusión

Kofi Kingston es una leyenda de WWE y un futuro Hall of Famer sin discusión. Pero ahora tiene la oportunidad de demostrar fuera de la empresa que aún le queda mucho por dar, que puede ser más que un luchador de equipo o una sombra de lo que fue. Ya no están figuras como Orton, Lesnar o el viejo sistema creativo que limitaron su crecimiento, que arruinaron su momento.
Estoy convencido de que volverá algún día, porque no se va a retirar fuera de WWE. Y ojalá lo haga como Drew McIntyre o Cody Rhodes: regresando para un último gran run y retirándose en la cima.

